Artes marciales para niños en Palma
¿Buscas artes marciales en Palma para tu hijo o hija? Aquí tienes los dojos, gimnasios y clubes de Palma y de toda Mallorca para comparar disciplinas —kárate, judo, taekwondo, jiu-jitsu brasileño, aikido, kung-fu o defensa personal—, grupos por edad y horarios, y contactar directamente con el que mejor os encaje.
Gimnasio Mota Karate Club
Gimnasio taekwondo Falcon's
Gimnasio Taekwondo SUNG-DO Centro Deportivo
Goju Ryu Studio - Okinawa Karate Jutsu
Hugo Kan Karate
IA Karate Club
Jiu-Jitsu Club
Judo Sabater
Karate Club Espadas
Korat Muay Thai Club
Krav Maga Mallorca
Ma-ai Aikido Mallorca Aikikai Asociación Cultural
Maestro Jiu Jitsu Miquel Crespí
Mallorca BJJ Palma North
Miranda Gym Contact
Moo Sa Warriors Club
Neofight Mallorca
Oasis Martial Arts - Artes Marciales para toda la familia en Palma -
PALMA BJJ ACADEMY (dojo)
Renegade Martial Arts
Seishin Aikido Dojo Palma
Super Hero Academy – Escuela de Judo
Tai Chi, Kung Fu, Chi Kung, Meditación Mallorca "Centro de Investigación de Artes Orientales" Directora Eva Caimari Caldes
Tatami Palma BJJ
Wat Thai
Wing Chun Kung Fu Mallorca Tradicional
Wutan Mallorca
Xiâosí Escuela de Wing Kung Fu
Gorila Jiu Jitsu
Seishin Aikido Dojo Sineu
Actividades de artes marciales para niños en Islas Baleares
Para su tamaño, Palma tiene una densidad marcial sorprendente: dojos de kárate con décadas de historia en los barrios, una escena de jiu-jitsu brasileño de las más activas del Mediterráneo (la isla atrae competidores y academias BJJ a un ritmo poco común), escuelas de taekwondo con las dos federaciones representadas, judo, aikido con varios dojos tradicionales, kung-fu y muay thai. La oferta se extiende además por la part forana — Inca, Llucmajor, Manacor o Alcúdia tienen sus propios clubes.
Los grupos infantiles van por edad y cinturón, con inicio habitual entre los 4 y los 6 años. Si dudas entre disciplinas, piensa en el niño: kárate y taekwondo son las puertas de entrada clásicas, con una progresión por cinturones muy motivadora; el judo aporta agarre y caída con contacto controlado; el jiu-jitsu engancha a los que prefieren el suelo y la estrategia; y el aikido, sin competición, encaja con perfiles a los que la presión competitiva no motiva.
Más que la disciplina, pesan el maestro y el ambiente del tatami: la clase de prueba —que casi todos los dojos ofrecen— decide mejor que cualquier comparativa. Y pregunta siempre por el ratio del grupo infantil y por cómo gestionan el contacto en las edades pequeñas.